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Los sevillanos

 
Lugar:
Escuela Superior de Arte Dramático
Plaza de San Jorge, 8
Cáceres
Fecha:
Del 5 al 30 de noviembre de 2016
Horario:
De lunes a viernes,
De 8:00 a 21:30h
Visita guiada por el autor:
5 nov, 12:00h
 

 

A grandes rasgos, la fotografía para mí es una herramienta privilegiada de conocimiento, una oportunidad para profundizar no sólo en el sentido del mundo y de lo real, sino también para explorar los límites de la propia mirada.

En mi trabajo confluyen muchas de mis inquietudes personales, vertebradas éstas en dos líneas de trabajo bien delimitadas: una de ellas me lleva a la relación fotografía/literatura y pretende ser una reflexión y un acercamiento a la fotografía desde la poética; la otra me conduce a un posicionamiento más documental, aunque no deja de ser también una forma de hablar de lo universal a través de lo local o de lo cotidiano. Es en esta última vertiente donde se enmarca el trabajo de “Los sevillanos”, un intento de hacer una especie de “retrato colectivo” de una ciudad -Sevilla- durante un período concreto.

En origen, todo empezó siendo una forma de tomarle el pulso a una ciudad a la que acababa de llegar y que se me resistía fotográficamente hablando. Salía casi todos los domingos sin demasiadas pretensiones y sin una idea clara en mente. Con el tiempo, conforme iba viendo los resultados de los primeros rollos, comencé a vislumbrar una posible línea de trabajo, que pensé en llamar Domingos: vicios y costumbres, precursora de lo que más tarde serían “Los sevillanos”.

Tras algo más de dos años trabajando en esta idea, se abrió una disyuntiva: o perseveraba en la idea de profundizar en el ocio dominical sevillano o me dejaba llevar por lo que de forma natural iba surgiendo en las fotografías. No vacilé por mucho tiempo. Dejé de lado aquellas primeras imágenes más anecdóticas y cargadas de tópicos y opté por centrarme en el retrato, si es que hay algo de retrato en estas fotos, mirándolo desde la óptica tradicional de esta disciplina fotográfica. No me interesa, pues, tanto como reflejo de las particularidades individuales de los sujetos encontrados al azar y fotografiados -que también, claro está́-, sino más como síntoma de un momento y de una ciudad concretas, quizá algo más cercano a lo antropológico o sociológico que al retrato psicológico propiamente dicho, sin dejar de lado esa aproximación más íntima o poética de mi otra línea de trabajo.